
Os presento a Salvador, vecino de Nerva, y Carla, una perrita de agua portuguesa, negra con marcas blancas en las patas y el pecho. Ambos comparten desde hace años una de esas historias que pasan delante de nosotros cada día… y, sin embargo, apenas conocemos. Ella perdió el uso de sus patitas traseras hace seis años. Él decidió que aquello no sería el final de sus paseos.
Cada vez que me cruzaba con ellos, los saludaba con mucho respeto y admiración. Nos dábamos los buenos días, hola y adiós. Pero hoy he decidido pararme algo más de tiempo para conocerlos. Su historia me ha conmovido y emocionado hasta el punto de que me he propuesto compartirla con todos vosotros.
Seguramente muchos vecinos de Nerva se hayan cruzado alguna vez con ellos, y les haya llamado la atención que Carla siga caminando con ayuda de un carrito impulsado por sus patitas delanteras junto a Sebastián. Por favor, no sintáis pena, sentid alegría, porque eso es lo que sienten ellos cada día cuando salen a pasear juntos por las calles de Nerva.
Lo que para muchos es una imagen curiosa, es en realidad el reflejo de una historia de cariño, compromiso y de una amistad capaz de superar cualquier obstáculo. Una historia que nos recuerda que el verdadero amor no entiende de dificultades… solo de estar siempre al lado de quien más nos necesita.
En Onda Minera Rtvn hemos querido conocerlos de cerca y compartir una entrevista en la que Salvador nos abre su corazón para contarnos cómo cambió la vida de Carla, cómo creó ese ingenioso carrito que le ha devuelto la ilusión por pasear y qué significa para él esta inseparable compañera de vida.
¡No os la perdáis!
